jueves, 24 de febrero de 2011

Teruel 2011


 A continuación os dejamos unas fotografías de algunos momentos vividos en Teruel, durante la celebracion de las Bodas de Isabel de Segura 2011.
Esperamos que hayais podido pasaros y disfrutar del fin de semana tanto como nosotros hicimos.

Tanto La fundación Bodas de Isabel de Segura como el grupo Fidelis Regi nos transportaron al Siglo XIII para vivir momentos inolvidables y recrear hechos históricos. Y ahora solo nos queda esperar con ansiedad el año que viene para poder tener la oportunidad de volver a formar parte de este gran evento.

Pero para ir pasando un poco el rato mientras esperamos y reirnos un poco os dejamos algunos de los momentos vividos en el campamento por la noche, de la mano de nuestros amigos de Fidelis Regi y su noche del humor.

martes, 15 de febrero de 2011

Bodas de Isabel de Segura 2011

    Este fin de semana, del 17 al 20 de Febrero, se va a celebrar en Teruel una recreación basada en el Siglo XIII en la que se narrará la historia de "Los amantes de Teruel".


     Nosotros vamos a asistir, ya que es un espectáculo que no nos podemos perder y os invitamos a hacerlo y a que disfruteis del ambiente, de las actuaciones y de Teruel.

    A continuación os adjuntamos algunos videos del año pasado.

 

    También os adjuntamos el enlace a la web de la organización,(Fundación bodas de Isabel de Segura) en ella podreis encontrar toda la información necesaria sobre el programa de este año, los actores que van a participar, imágenes de años anteriores, etc.

    Esperamos que decidais acompañarnos y pasemos un interesante fin de semana rememorando otros tiempos y envueltos en el encanto y la leyenda de los amantes. Y recordad que si además acudís debidamente vestidos del siglo XIII, también estareis colaborando a hacer más grande esta fiesta.




jueves, 3 de febrero de 2011

El Renacimiento y el Siglo XVI (Moda) 2/2

La rigidez que caracterizó a las ropas de los hombres en la segunda mitad del siglo XVI, fue incluso más pronunciada en las de las mujeres. La pieza del estomago, que constituía el delantero del cuerpo, iba endurecida con huracán o cartón y se mantenía en su sitio con armazones, con frecuencia de madera (ballenas). La falda se abultaba con el verdugado, su origen es el verdugado español . Consistian en unas enaguas con aros de alambre o madera que acampanaban la falda, éste traje lo llevaban todas las mujeres
menos las de clase trabajadora.
Además del cuerpo emballenado y de la falda verdugado, la principal prenda femenina en esta época era el vestido, que caía en pliegues a partir de los hombros y dejaba una abertura en el delantero de forma que se podía ver el traje de debajo. Las mangas eran ablusadas y acababan encima del codo para enseñar la manga de debajo. A veces usaban mangas largas colgantes. Otras prendas de la época son: el coat una especie de abrigo amplio de forma similar pero de mangas amplias y abiertas. Para viajar se utilizaban capas y también una prenda conocida como safeguard que era una sobrefalda para protegerse del frío.
Los hombres empezaron a usar una mayor variedad de prendas. La más importante era el jubón pero sobre el se podía llevar el jacket , por lo general sin mangas. La capa empezaba a ser indispensable, no se trataba de una capa larga como la del siglo anterior, era una capa corta, colgada a veces de un hombro. Estaban hechas de telas caras y un hombre elegante necesitaba tres; una por la mañana, por la tarde y por la noche. Pero la prenda más curiosa era el mandilion , sus orígenes son de ámbito militar , era una capa amplia y llegaba hasta las caderas, con el cuello levantado y mangas saco, las costuras laterales iban abiertas. Iba abotonado solo desde el cuello hasta el pecho y se metía por la cabeza.
En la segunda mitad del siglo XVI se apreciaron algunos cambios en las prendas inferiores masculinas. Las calzas cortas se podían llevar ahora con canions, calzones que se ponían debajo de las calzas cortas y generalmente de diferente tejido que llegaban hasta la rodilla. Las medias podían ir por encima; así que podía decirse que las calzas de la época medieval estaban ahora divididas en tres prendas separadas. Hasta el 1590 se cortaban al biés, después fueron reemplazadas por medias de punto. Podían ser de colores vivos; el amarillo era uno de los favoritos y con frecuencia se adornaban con hilo de oro. Se sujetaban de varias maneras: con una sencilla cinta sujeta debajo de la rodilla, con el lazo a un lado o con una liga entrecruzada haciendo zig-zag. El zig-zag se puso de moda a partir del 1560; consistía en un trozo de cinta que rodeaba la pierna por debajo de la rodilla, se cruzaba por la parte de atrás, se llevaba hacia delante por encima de la rodilla, y se ataba en un lazo.
Como calzado usaban zapatos o botas. Los zapatos eran ligeramente redondeados, y a medida que terminaba el siglo empezaban a tener tacones. Eran de piel, seda, terciopelo o de tejido sencillo y las suelas podían ser de piel o corcho. Las botas que hasta el último cuarto del siglo se habían usado para montar, se incorporaron a la indumentaria cotidiana. El modelo de moda era una bota pegada que llegaba al muslo, dando a veces la vuelta a la parte superior, de diferentes maneras. Otros tipos de botas solo fueron posibles gracias a los adelantos en el tratamiento de la piel conseguidos en Córdoba.
España fue también responsable de los refinados guantes de piel tan preciados por los isabelinos, y que empezaron a fabricarse en Inglaterra hacia 1580. La forma más utilizada eran los guanteletes, a menudo adornados con hilo de oro y ribeteados. También podían estar perfumados y por lo general se llevaban en la mano o doblados sobre el cinturón. A los caballeros elegantes se les exigía también llevar un pañuelo de lino fino bordado o ribeteado con encaje. A finales del siglo XVI la ropa y los accesorios de las clases altas en Europa habían adquirido realmente un grado de refinamiento y elegancia sorprendentes.

viernes, 21 de enero de 2011

El Renacimiento y el Siglo XVI (Moda) 1/2

Las modas, y las formas artísticas del Gótico del Norte, no habían sido totalmente aceptadas en Italia; y hacia mediados del siglo XV las modas italianas ya mostraban considerables diferencias en relación con las del resto de Europa medieval.
La invasión de Italia realizada por el monarca galo Carlos VIII introdujo, las modas francesas en éste país; pero la influencia fue a la inversa. El Renacimiento se difundió al otro lado de los Alpes; de modo que si Carlos VIII era todavía un rey medieval, Francisco I fue un monarca renacentista.

También lo era Enrique VIII de Inglaterra, en el reinado de su padre Enrique VII el traje medieval ya había tenido muchas modificaciones. La línea dominante, era la horizontal. Los zapatos dejaron de ser tan puntiagudos para ser achatados, inspirandose en el nuevo estilo de arquitectura, de arcos aplanados. Los tocados de las damas ya no eran réplicas de los pináculos góticos y empezaban a parecerse a las ventanas de estilo Tudor. Y con la entrada del nuevo siglo un curioso estilo germánico empezó a influir en los trajes. Se ha escrito mucho sobre este fenómeno pero los historiadores contemporáneos coinciden en la victoria de Carlos el Calvo, Duque de Borgoña, en la batalla de Grandson (1476). Los vencedores hicieron un saqueo de seda y otros tejidos y utilizaron ese botín rasgando las telas para remendar sus propios trajes desgastados por la batalla. Los mercenarios germanos copiaron a las tropas suizas; y de allí se extendió a la corte francesa. Las cuchilladas ( Lansquenetes ) rasgaduras en las prendas que dejaban ver el forro interior de los trajes. Las cuchilladas se extendieron al traje femenino pero no tuvo tanto éxito como en el masculino.
La indumentaria femenina de ésta época fue mucho más sencilla que la de los hombres. Las faldas eran más amplias y con bordados mas lujosos. Sobre la Kirtle, que era una falda cosida a un cuerpo, llevaban el vestido que, ceñido a la altura de la cintura, caía en amplios pliegues hasta el suelo. Las mangas ya no eran ajustadas y se hicieron muy anchas con una gran vuelta de piel. Las pieles eran de uso frecuente en la indumentaria femenina como en la masculina. Las favoritas eran el lince, el lobo y la marta. La parte superior de la camisa se mostraba a través del escote, cuadrado y bajo. A principios de siglo los hombres también llevaban escote dejando ver el borde de la camisa que, se fruncía con una cinta ensartada en el cuello de la camisa. Éste fruncido suponía el comienzo de la gorguera de la segunda mitad del siglo.

La prenda masculina más importante era el jubón, a veces tan largo que llegaba hasta las rodillas. Tenía una abertura en la parte central de la cual se podía ver la bragueta (ésta tenía relleno y sobresalía por fuera símbolo de masculinidad). Las mangas se hicieron cada vez más anchas, y a menudo estaban acuchilladas o eran mangas de bandas. Los tejidos favoritos eran el terciopelo, el raso y las telas de oro.
Las prendas que cubrían las piernas eran las calzas y las medias, que iban cosidas juntas. Las calzas se sujetaban al jubón por medio de cordones que se pasaban por unos ojetes y se ataban con unos pequeños lazos.
Los zapatos en un primer momento eran anchísimos y se conocían con el nombre de pico de pato. Con frecuencia estaban acuchillados, los tacones eran bajos las suelas eran de cuero o corcho y el empeine de cuero, terciopelo o seda.
Llevaban sombreros tanto en el interior como en el exterior de las casas, que por lo general eran a modo de bonetes blandos y bajos . A veces tenían ala, y ésta podía doblar por delante o por los costados. La cofia de lino, abrochada debajo de la barbilla, era un vestigio de la época medieval, su uso estaba restringido menos para los viejos y hombres de leyes.
Las prendas de la gente de la clase media se componían de un sobretodo que generalmente iba sin mangas. Cuando llevaba mangas, se trataba de mangas colgantes que dejaban ver las mangas de la prenda de abajo. El sobretodo se llamaba schaube, se Convirtió en la prenda típica de los humanistas; Lucero la utilizaba.
Durante la primera mitad del siglo XVI los trajes de las clases altas eran de un colorido muy vivo. Abundaban los jubones de color púrpura, azul y rojo. El panorama cambió a medidos del siglo. Las modas españolas de prendas ceñidas y colores oscuros, preferiblemente el negro, desplazaron a las de dominio alemán, que se caracterizaban por sus colores vivos. Esto se debió en parte al gusto personal del emperador Carlos V, conocido por la sobriedad de su indumentaria, y por otro lado, al creciente poder de la monarquía española. La corte española se convirtió en el modelo admirado por toda Europa. Incluso el rey francés Enrique II siguió la moda española vistiendo casi siempre de negro. En la década de los sesenta apareció la gorguera sobre el cuello levantado del jubón y que mantenía la cabeza erguida en actitud de desdén, era un signo de privilegio aristocrático.
La gorguera constituye un ejemplo del componente jerárquico en el vestido. Las mujeres también la usaban, aunque en la indumentaria femenina existe otro componente: el principio de la seducción, como se le ha llamado. Éste consiste en aprovechar los encantos femeninos a través de la ropa, por ejemplo; el escote. Las
mujeres deseaban ponerse gorguera para revelar su estatus social, pero también querían resultar atractivas y consiguieron ambos propósitos con el Compromiso Isabelino, que consistió en abrir la gorguera por delante para mostrar el escote elevándola por detrás de la cabeza en unas alas de gasa.

Continuara...

martes, 11 de enero de 2011

El castillo de Hohenzollern (2/2)


Entre los tesoros históricos que hoy alberga el castillo se encuentra la corona de Guillermo II, algunos efectos personales de Federico II de Prusia y una carta de George Washington agradeciendo al Baron von Steuben el servicio de la Casa de Hohenzollern en la Guerra de independencia de Estados Unidos. El castillo es hoy un destino turístico muy popular.

El castillo tiene una cosa muy curiosa “La Cámara del Tesoro” la cual se encuentra en la antigua cocina del castillo y contiene objetos preciosos y de gran valor.
 Recuerdos y objetos de arte, que después de las disputas por la liquidación de los bienes en 1926, les quedaron a los Hohenzollern, fueron expuestos al público, a modo de museo, por iniciativa del príncipe Louis Ferdinand de Prusia.
En la antesala en la que yo me quede “ babeando” están expuestas armas y armamento de la Edad Media, como la gran espada Gassenhauer de 1'80 metros. A las cuales con mi arte tipical spanish convencí al guía para que me dejara hacer unas increíbles fotos, jejejeje!!



 La gran espada Gassenhauer de 1'80 m, impresiona cuando la ves delante de ti con la hoja dentada por los dos filos. ¡Para manejar eso tienes que estar muy fuerte!

…. Y como todo buen castillo tiene que tener su fantasma….
Cuenta la leyenda que cuando el castillo fue sometido a un largo asedio, les empezaban a faltar víveres, tales como el agua. Dentro del castillo había una sirvienta muy guapa e inmaculada, la cual la vistieron de blanco y por la noche la hicieron salir fuera del castillo donde estaba el campamento enemigo en busca de agua. La joven pasó a través de los soldaos acampados sin ser lastimada, ya que creían que era un fantasma. Así lo hizo la joven durante todas las noches trasportando víveres al castillo. Hasta que un avispado soldado enemigo se dio cuenta, de que no era un fantasma y la mató.
Desde entonces dicen que la joven pasa todavía por las noches a través de los pasillos subterráneos del castillo por las noches…

 
…Yo no veo ningún fantasma… jejejeje!!

Espero que os haya gustado.

Virginia


sábado, 1 de enero de 2011

Feliz año 2011

Gloria Victis os desea a todos un feliz año nuevo 2011.


Esperamos que en este año que entramos se cumplan todos vuestros deseos y seais todo lo felices que podais, y esperamos acompañaros durante el camino, contandoos todo lo que podamos sobre castillos, mercados, espadas y armaduras.

martes, 21 de diciembre de 2010

El castillo de Hohenzollern (1/2)

Como gran apasionada del Arte y del Medievo tengo el gusto de compartir con vosotros una visita que tuve la ocasión de hacer tras un viaje que hice por motivos de trabajo.

Bueno a lo que iba; hice una escapadita (y que gran escapadita) al “Castillo de Hohenzollern” (alemán: Burg Hohenzollern) es un castillo situado a 50 kilómetros al sur de Stuttgart vinculado a los orígenes de la Dinastía Hohenzollern, familia que llegó al poder durante la Edad Media y gobernó Prusia y Brandemburgo hasta el final de la Primera Guerra Mundial.



El castillo se encuentra en la cumbre del monte Hohenzollern a una altitud de 855 metros, cerca de Hechingen, en la Jura de Suabia. La primera parte del castillo fue construida durante el siglo XI y fue completamente destruido tras un asedio de 10 meses en 1423 por parte de una alianza de las ciudades imperiales de Suabia.

Un segundo, mayor y más sólido castillo fue construido entre 1454 y 1461 y sirvió como refugio a la familia de la Dinastía de Hohenzollern, de origen suabo, en tiempos de guerra, incluyendo la Guerra de los treinta años. A finales del siglo XVIII el castillo había perdido su importancia estratégica y cayó en el abandono, lo que condujo a que muchos de sus elementos fueran derribados. Actualmente la capilla de San Miguel es el único resto del castillo medieval.


Un tercer castillo, que es el actual, fue edificado por orden de Federico Guillermo IV de Prusia entre 1846 y 1867 bajo la dirección de Friedrich August Stühler, que se inspiró en la arquitectura inglesa neogótica así como en los castillos del Loira. El castillo fue concebido como un homenaje a la dinastía Hohenzollern, de manera que ningún miembro de la familia residió en él hasta 1945, fecha en que se mudó en él, él Príncipe Guillermo de Prusia y su esposa Cecilia de Mecklemburgo-Schwerin. Ambos están enterrados en el castillo.


Continuará..